10.11.06

 

CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA: DIEZ AÑOS DE UNA ASIGNATURA PECULIAR EN LA UPC [1], a cargo del Dr. Manuel Moreno

Resumen
En un mundo fundamentalmente tecnológico, una de las grandes paradojas es la inclinación cada vez más patente hacia aspectos pseudocientíficos. El debate y la discusión alrededor de estos temas permite desarrollar y formar una mentalidad racional, crítica y escéptica a la vez que imaginativa. Con esta idea en mente y aprovechando la reforma de las titulaciones universitarias, propusimos la asignatura de libre elección Ciencia y Pseudociencia.

Desde el curso 1997-1998 se viene impartiendo sin interrupción y cumplirá, este año, su décima edición. Dirigida a estudiantes de ingeniería de la Universidad Politécnica de Catalunya (UPC), la asignatura ha sido desarrollada por profesores de los departamentos de Física e Ingeniería Nuclear y de Matemática Aplicada y Telemática e impartida en la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería de Vilanova i la Geltrú (EPSEVG). La han cursado alrededor de 250 estudiantes de ingeniería. Su carácter multidisciplinar, la experiencia adquirida por los propios profesores (fruto de la continua y fructífera interacción con los estudiantes), la buena acogida que ha tenido, así como las expectativas creadas, son algunos de los elementos que convierten a esta experiencia en altamente interesante y recomendable.

En esta comunicación exponemos las conclusiones acerca de esta experiencia singular y, hasta el momento presente, única en el panorama docente reglado universitario del país.


1. Motivaciones

¿Tienen los ingenieros que estamos formando una idea clara de lo que es ciencia y de lo que no lo es? ¿Serán, por ejemplo, capaces de rechazar de plano el diseño de una supuesta máquina de movimiento perpetuo o, por el contrario, cederían a las elucubraciones de algún iluminado y le dedicarían innumerables horas de vano esfuerzo?

Esta preocupación es tanto más importante en los actuales planes de estudio, cuya implementación práctica ha llevado consigo una fragmentación del conocimiento y una especialización que impide reflexionar sobre el todo y deja en un segundo plano las ideas fundamentales. Las asignaturas de libre elección vienen a cubrir, en su idea original, el déficit humanístico de los estudios de ingeniería y no cabe duda de que constituyen el marco adecuado para tratar el tema que proponemos. La asignatura de libre elección Ciencia y Pseudociencia (CIPS) nació pues con la intención de promover la reflexión sobre el método científico, el espíritu crítico y la discusión racional sobre los fenómenos paranormales y materias relacionadas.

Antes de empezar a describir la asignatura cabe efectuar una última reflexión. Se puede argumentar que nuestra sociedad no ha experimentado de hecho ningún aumento de la irracionalidad a lo largo del siglo pasado y de lo que llevamos de éste, y que, simplemente, se ha producido un trasvase de creyentes de las religiones tradicionales a toda clase de cultos esotéricos. Aunque esto puede ser cierto, los nuevos credos esotéricos tienen, en su mayor parte, un elemento que los distingue de las antiguas religiones: proclaman la fundamentación científica de sus postulados, buscando la cobertura que el prestigio de todo lo científico ha conseguido en los últimos 300 años. Sólo cabe fijarse, por ejemplo, en el lenguaje utilizado por la astrología y el uso que hace de las matemáticas elementales para calcular las posiciones de los astros, o en las invocaciones a la mecánica cuántica y a supuestas energías que efectúan numerosos defensores de los fenómenos paranormales. Es por ello que se hace imprescindible dotar a cuanta más gente sea posible, y en particular a los futuros ingenieros, de las herramientas conceptuales y el sentido crítico necesarios para distinguir la verdadera ciencia y detectar el fraude y la insensatez.

2. Objetivos, contenido y desarrollo de la asignatura

La carga académica de la asignatura CIPS es de 3 créditos, es decir, 30 horas lectivas, distribuidas a lo largo de 10 semanas. A la largo de estos años, la asignatura ha contado con la participación de 2 profesores del Departamento de Física e Ingeniería Nuclear y 4 del Departamento de Matemática Aplicada y Telemática de la UPC. Lo habitual es que en cada edición haya 3 y hasta 4 profesores implicados.

Los objetivos genéricos perseguidos se resumen, tal como consta en la ficha informativa de la asignatura (http://www.upc.es), en:
Con algunas variaciones introducidas a largo de las diferentes ediciones, el curso se ha estructurado en cinco fases de duración muy dispar:
En la primera sesión se proporciona a los estudiantes (una media de entre 25 y 30 por curso), un cuestionario con el que se pretende pulsar su opinión sobre toda la panoplia de fenómenos paranormales y extraños, así como su percepción de la ciencia, tanto desde el punto de vista metodológico como social. Las conclusiones que se obtienen del análisis de las respuestas son que nuestros estudiantes reconocen la importancia de la ciencia y al mismo tiempo no tienen las ideas muy claras sobre el método científico; en general son incrédulos acerca de la mayoría de fenómenos paranormales, pero dejan la puerta abierta a que algunos de ellos, en especial los que tienen que ver con la salud o el potencial de la mente, puedan incorporarse en el futuro al cauce de la ciencia; incidentalmente, siempre existe algún grupo de estudiantes que reconoce haberse matriculado de la asignatura sin saber muy bien de qué va e impulsados por la necesidad de cubrir sus créditos de libre elección. Finalmente, cabe destacar, en alguna edición, la presencia de algún estudiante creyente en casi todos los aspectos de lo paranormal. Acostumbra a jugar un papel destacado en los debates al erigirse en el antagonista de las argumentaciones del profesor o de sus propios compañeros.

La segunda parte del curso, y la más extensa, consiste en discusiones en torno a un tema propuesto dirigidas por uno o más profesores. En primer lugar, se presenta la información relevante y, a continuación, se organiza la discusión con los estudiantes. Debemos remarcar aquí la importancia de considerar que la presentación de los temas debe ser lo más neutral posible. Debe rehuirse la fácil tentación de ridiculizar a los creyentes, lo que puede provocar reacciones no deseadas entre los estudiantes (aunque hay que indicar que, a lo largo de las discusiones subsiguientes, son los propios estudiantes los que acostumbran a efectuar los comentarios más satíricos y sarcásticos).

Los temas discutidos abarcan toda la panoplia de los fenómenos pseudocientíficos. El tema inicial está consagrado al método científico. Se sientan las bases para diferenciar ciencia de lo que no lo es. Se aprovecha también para comentar aspectos de actualidad (fraude científico) o históricos (ciencia patológica) que tienen que ver con las malas prácticas en las que también incurren, a veces, los científicos. La selección de una pseudociencia u otra está también en función de los intereses de los estudiantes matriculados y de la disponibilidad del profesorado responsable. Los temas tratados se distribuyen en los bloques siguientes:

  1. ¿Qué es eso que llamamos ciencia?
  2. Algunas razones para ser escépticos: el papel de la ciencia y la responsabilidad del científico
  3. Presentación y análisis crítico de diversas pseudociencias:

La tercera parte del curso consiste en la exposición pública de trabajos desarrollados en grupo a lo largo de las semanas anteriores. También en este caso la exposición va seguida de discusiones con los profesores y el resto de estudiantes. A modo de ejemplo, de entre el centenar de trabajos presentados, podemos destacar, por su temática y realización práctica, los siguientes:

El tema de las psicofonías es bastante apreciado por estudiantes de Ingeniería de Telecomunicaciones que acostumbran a emplear técnicas de análisis de sonidos, etc. para analizar los registros magnetofónicos. Los estudiantes de ingeniería Mecánica han realizado trabajos sobre la ejecución de las grandes obras arquitectónicas de la antigüedad (pirámides, líneas de Nazca, etc.). Estudiantes de Ingeniería Química han estudiado los efectos de algunas sustancias alucinógenas y objetos mágicos y su conexión esotérica.

La cuarta parte del curso consiste en la realización de dos experiencias (una obligatoria y otra a escoger) y en la elaboración de un informe-resumen de los resultados obtenidos. Las experiencias se abordan como si de un trabajo científico se tratase, es decir, sin ningún juicio preconcebido. Se escogen de la siguiente lista:
(ver experiencias en este enlace, se debe hacer click cada vez para que aparezcan las imágenes, presentación hecha con power point)

A remarcar que, tras centenares de informes de resultados sobre cada una de estas experiencias, no hemos hallado aún ninguno positivo totalmente irrebatible (¿Lo habremos intentado poco?). Hasta el momento presente, no hay ningún candidato fiable poseedor de los poderes paranormales anunciados. Véase, en el apéndice que acompaña este texto, el guión correspondiente a cada una de estas experiencias.

Finalmente, la quinta parte del curso consiste en un acto evaluativo en el que los estudiantes deben contestar por escrito cierto número de cuestiones con las que se pretende comprobar su capacidad crítica, que pretendemos haya aumentado a lo largo del curso, así como algunos conocimientos factuales elementales.

La calificación del estudiante se obtiene a partir del trabajo por escrito y de los informes de las experiencias realizadas (80%) y de la prueba final (20%). En la valoración del trabajo por escrito se tiene en cuenta la coherencia de la exposición y su presentación formal (estructuración, conclusiones, bibliografía).

Los temas tratados en un curso como éste son de tal extensión e implicación que, si no se dirige el debate con cuidado, pueden degenerar, fácilmente, en discusiones desorganizadas, estériles y con argumentos sin ningún valor desde el punto de vista lógico (sólo hay que contemplar, como referencia, los lastimosos debates que sobre estos temas se producen en numerosos programas de las televisiones públicas y privadas). Tal como ya hemos indicado, hemos intentado en todo momento evitar el sarcasmo, sobre todo teniendo en cuenta que entre los estudiantes figurar alguno proclive a defender la autenticidad de casi todos los fenómenos presentados e intenta argumentar sus posiciones con la máxima coherencia posible. La participación es uno de los aspectos metodológicos clave dada la reticencia habitual de los estudiantes a participar en clase, acostumbrados como están a ser receptores pasivos de información.

Además de aportar la información básica y la guía necesaria, nuestra función como profesores consiste en plantear cuestiones que arrojen dudas sobre la coherencia de los argumentos paranormales. Por ejemplo, si las pirámides son un testimonio de una civilización ultraavanzada, ¿por qué no contienen ningún elemento metálico, ya no digamos sintético, en su estructura? ¿Qué pasa con los horóscopos realizados antes de 1930, cuando aún no se había descubierto un astro (obviemos su consideración como planeta) como Plutón?

Hemos intentado también insistir en que uno no debe dejarse llevar nunca por argumentos de autoridad. Por ejemplo, un físico no tiene ninguna cualificación para controlar experimentos de telequinesia; es mucho más adecuado contar con la ayuda de un mago profesional que pueda descubrir alguna irregularidad o truco. Un piloto de avión no es nadie en especial para determinar distancias o velocidades de fenómenos extraños a los que, por definición, no está acostumbrado.

Finalmente, cuando discutimos los fenómenos parapsicológicos, intentamos poner en alerta a los estudiantes frente a las trampas y defectuosas inferencias que los no expertos pueden realizar a partir de datos estadísticos. Aquí resulta muy útil el que la mayoría de estudiantes han realizado un curso de métodos estadísticos que incluye test de hipótesis. En este sentido, hemos realizado una experiencia de predicción de gran impacto en clase: el problema del aniversario. Está basado en la elevada probabilidad de que en grupo un relativamente numeroso de personas (a partir de 25 funciona bien) existan al menos dos que celebran su aniversario el mismo de día[2].

El material de soporte utilizado consiste básicamente en:
3. Valoración de los estudiantes
Al final del curso, junto a la realización de la prueba final evaluatoria, los estudiantes expresan, de forma anónima, su opinión personal sobre la asignatura que acaban de cursar. Debe tenerse en cuenta que no se trata de un cuestionario preestablecido, sino que cada cual manifiesta libremente su opinión. Pese a que este planteamiento implica, en principio, una gran dispersión de las respuestas, hemos comprobado que éstas se agrupan de forma natural en una serie de apartados fácilmente identificables:
A continuación, y a título de ejemplo, recogemos una sucinta y variopinta selección de las opiniones anónimas vertidas (en su redactado original), escogidas de entre las más de 200 disponibles.

Curso 1999-2000
Curso 2002-2003


Curso 2003-2004

4. Conclusiones

La conclusión global sobre nuestra experiencia con la asignatura de libre elección CIPS es altamente positiva y gratificante. En particular, constatamos que la mayoría de estudiantes matriculados tienen un espíritu crítico superior al que esperábamos. Un componente que, a tenor de los comentarios manifestados, los estudiantes esperan ejercitar en otros ámbitos incluidos aquellos relacionados con la vida cotidiana.

En el lado negativo, hay que destacar el bajo conocimiento, por otra parte natural, que los estudiantes tienen del método científico y del proceso de aceptación de las teorías científicas. Es sorprendente también, dada la gran cantidad de programas de radio y televisión y de revistas pseudocientíficas, el desconocimiento que tienen nuestros estudiantes de algunos temas estrella del mundillo paranormal, como la Atlántida, el caso Roswell o la numerología de las pirámides. Aunque es difícil extrapolar, éste es un dato en cierto sentido esperanzador.

Como elemento de autocrítica, debemos indicar que para posteriores ediciones de la asignatura habrá que intentar acotar la selección de temas para los trabajos de los estudiantes, evitando su concentración en ciertas áreas. Tendremos también que reformar el cuestionario previo para que sea posible extraer conclusiones estadísticas. Y, por descontado, deberemos intentar mejorar y aumentar la calidad de los materiales docentes tanto escritos como audiovisuales de modo que faciliten el desarrollo del curso.

Dado el desconocimiento generalizado del método científico y del proceso de elaboración y publicación científica que tienen nuestros estudiantes, tal vez sea conveniente profundizar un poco más en estas cuestiones y mostrar ejemplos reales de procesos que han llevado a avances científicos significativos. Incluso sería interesante entrar en los detalles del proceso de publicación científica, con algún caso particular de los propios profesores de la asignatura.

En resumen, una experiencia interesante y consolidada que pensamos debería extenderse a otros ámbitos docentes (ESO, secundaria) y de divulgación y comunicación de la ciencia (público en general). Un kit de autodefensa para hacer frente, en concreto, a las pseudociencias y, en general, para desenvolvernos adecuadamente en el complejo mundo en que vivimos.

NOTAS
[1] Actualización de la comunicación "Ciencia y pseudociencia: la experiencia de una asignatura multidisciplinar", presentada en el VI Congreso Universitario de Innovación Educativa en las Enseñanzas Técnicas (M. Moreno et al., Servicio de Publicaciones de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, Tomo III, p. 431-437, 1998).
[2] Este tipo de teatralizaciones resultan muy espectaculares aunque requieren de la vena artística del profesor. Para compersarlo y dado su enorme utilidad, hemos previsto para este curso el concurso de famosos dobladores de cucharas, como Juan Soler, de ARP, que nos deleitará con sus dotes paranormales.
[3] Para un análisis del uso del cine y las series de TV como elemento didáctico en este campo puede consultarse el trabajo del autor: De El exorcista a Expediente X: pseudociencia y cine, en el texto colectivo: Ingenieros del pasado (C. Gallego (coord.), Ed. Sirius, en prensa).

Manuel Moreno
Dep. Física e Ingeniería Nuclear
EPSEVG, Universidad Politécnica de Catalunya
manuel.moreno@upc.edu

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